DEVOLUCIÓN
DE MILES
DE EUROS ROBADOS
En una empresa multinacional de mensajería
un cliente reclamaba la sustracción de
miles de euros en un envío con destino
a Suiza. Después de rastrear por qué
manos había pasado el paquete, el Director
de Seguridad tenía como principal sospechoso
al empleado encargado de la revisión de
paquetes de exportación, dado que él
personalmente tiene que verificar que cada paquete
realmente contiene lo que el cliente ha declarado
en el formulario. En este caso el envío
consistía en perfumes y, ocultos en el
fondo de las cajas, rollos de billetes.
Tras realizarle la prueba del poligrafo
y detectar su implicación en los hechos,
finalmente se logró su confesión
como autor del delito. Se negoció con él
y, a cambio de no cursar denuncia legal contra
él, accedió a devolver el dinero
robado y firmar su salida voluntaria de la compañía.
ROBO
Y FRAUDE
EN UNA FÁBRICA DE MUEBLES
El dueño de una fábrica de muebles
sospechaba que algunos de sus empleados le estaban
robando materiales, principalmente laca y barniz.
Pidió que se le realizara la prueba del
poligrafo a tres de ellos: un repartidor,
un operador de máquinas y un auxiliar de
montaje.
Los dos últimos negaron todos los hechos,
así como su participación en ellos,
detectándose con el poligrafo que
estaban mintiendo. Sin embargo el repartidor,
además de aceptar su culpabilidad en el
robo de algunos materiales, denunció a
varios compañeros -entre ellos el operador
de máquinas y el auxiliar de montaje- que
actuaban en complicidad con él. Asimismo
informó del modo en que operaban y reveló
también cómo desde otros departamentos
de la empresa se estaban cometiendo diferentes
fraudes.
|
|
ACOSO
SEXUAL EN EL TRABAJO
En un Parque de Atracciones se habían producido
diversas denuncias por acoso sexual contra el
Jefe de Mantenimiento por parte varias de sus
subordinadas. Se le practicó la prueba
de poligrafo tanto a él como a tres
de ellas, evidenciando que quienes decían
la verdad eran las empleadas, que se veían
obligadas a aceptar las propuestas indecorosas
de su jefe ante la amenaza de quedarse sin trabajo.
Fue tan contundente el resultado de que él
mentía, que la empresa llegó a un
acuerdo para que éste presentara su dimisión
a pesar de llevar más de 15 años
en el cargo.
ROBO EN UNA PANADERÍA
El dueño de una panadería madrileña
había detectado varias desapariciones de
dinero de la caja, la última vez de 600
euros. Sospechaba principalmente de un empleado,
aunque carecía de pruebas. Se propuso,
y así lo comunicó en una reunión,
poner a prueba la palabra de sus 20 empleados
frente al poligrafo, empezando por el principal
sospechoso. Minutos después, ante el temor
de ser descubierto por el poligrafo, el
empleado del que más se sospechaba confesó
su autoría y devolvió el dinero
robado.
OMISIÓN DE INFORMACIÓN
RELEVANTE EN UN CURRICULUM
La principal candidata a ocupar un puesto de dirección
intermedia dentro de una conocida firma de cosmética,
había omitido intencionadamente en su curriculum
uno de sus empleos anteriores. Después
de practicarle la prueba del poligrafo
y detectar que no estaba diciendo la verdad, admitió
que no había informado sobre un
empleo anterior en una multinacional farmacéutica,
puesto que al pedir referencias sobre ella, éstas
serían negativas, ya que según dijo
se vio forzada a encubrir a varios compañeros
en la venta de información confidencial
a un competidor, obteniendo por ello una importante
suma de dinero.
|